25 octubre 2026

Monchi


Es un buen tío y lo que es mejor, una muy buena persona, es una de esas de las que te alegras de corazón cuando las cosas le salen bien y disfrutas cuando las ves sonreír, aunque más que sonreír él ríe, siempre ríe, es una gozada.

Creo que no ha tenido la suerte que una persona como él se merece en la vida aunque tampoco quiero profundizar en ello, nos vemos muy poco y el escaso contacto que mantenemos es a través de las RRSS y el WhatsApp. Ayer fue así como lo hicimos por una tontería y me ha hecho pensar.

Nosotros vinimos a vivir a esta ciudad en agosto de 1977. Mi padre tuvo que salir por pies de las Vascongadas al aparecer como objetivo en una lista intervenida a un comando de la cobarde izquierda asesina vasca que hoy son socios de gobierno de España. Yo aquí no conocía aquí ni al Tato y él fue una de las primeras personas con las que contacté al poco de llegar y gracias al equipo de balonmano en el que entré a jugar y al que él pertenecía.

Por entonces éramos dos chavales de 15-16 años y hoy 50 años después me sigue alegrando el corazón cada vez que me encuentro con él, me alegran sus alegrías y me preocupan las cosas malas que le pasan, es una persona muy especial. Un ejemplo…

En el año 85 nació mi hija mayor y él ya trabajaba en la Residencia Cantabria, creo que por aquella época el único hospital donde daban a luz las mujeres de la región, pues bien, la habitación de mi mujer parecía la urna de un difunto, el muy cabrón iba recogiendo los ramos de flores de las altas hospitalarias y se las llevaba a ella, aquello apestaba a muerto, un puntazo inolvidable de un tío con un humor muy especial.

Ese es mi amigo Monchi, un tío puro y transparente, auténtico y veraz, un ancla donde fondear la la amistad para siempre.

GR Monchi, te quiero amigo.. 



05 octubre 2026

El cerebrito.



Hasta los mismísimos webos de las elecciones generales, el pesoe, el pepé, Perro Sánchez y su puta madre. Menudo un coñazo que nos espera durante más de mes y medio, esto va a ser insufrible. Que les den. A otra cosa mariposa.

Ayer vi a una persona tomando una cosa rara en vaso como aperitivo que luego supe que se llama "Aperol", un líquido de un color rojizo/anaranjado parecido al del biter kas. Ni idea de a lo que sabe pero me ha hecho recordar lo que tomábamos en los primeros años de los 80, poco tiempo antes de ingresar este cura en el Seminario. 

Cuánto han cambiado las cosas..., por entonces en Santander había una pila de discotecas, el BB2, Jesma, 700, la Belle Epoque, el Caracol, el Pistón y seguro que alguna más que no recuerdo de la calle Panamá. Luego estaban los "pafs" "La Foca", "Cuadros", "La copa de oro" etc.., a lo que voy es al alterne de fin de semana en esos antros, algo de lo más imaginativo y hoy inexplicable, me río yo del Aperol ese, seguro que aquellos brebajes no se consumen hoy en día, normal.

Había un combinado sin alcohol de granadina con Kas de naranja, creo que se llamaba "Indio", también se tomaba el "Macumba", "Lugumba" o algo así" que venía a ser batido de chocolate con coñac, luego estaban los cubatas de toda la vida y los más recios tomaban Fundador, Veterano o Soberano con Coca Cola, un auténtico matarratas. Por cierto la cerveza se tomaba en vaso de tubo o a morro.

También había algo tan extraño y hortera como el "semáforo", una bebida rara de cojones de tres colores que llevaba granadina, licor 43 y menta, la "Vaca Verde", una copa de balón con leche de toda y menta, vomitivo. 

El bizarro "Sol y sombra" era exclusivo para solterones. También se tomaba el "Submarino" que era un chupito de güisqui sumergido en una jarra de cerveza, si, no pregunten, con vaso y todo. El "Colajet" rara mezcla de coñac, lima y Coca Cola,  el "Coscorrón" un chupito que llevaba tequila y sueps de limón que tras golpearlo en la mesa se tragaba de un buche, todavía hoy no sé a qué venía aquella hostia sobre el mostrador...

También se tomaba el San Francisco, una bebida de muchos colores a la que se le echaba de todo menos alcohol, el Cuacua, licor 43 con cuantró, también había unos que se llamaban "orgasmo" ni idea de lo que llevaba, el "Torombolo" que era vodka y zumo de piña, el "destornillador" y  el "Mosco", un licor con más alcohol que Melendi de madrugada. Cualquier cosa que se mezclara con algo era susceptible de ser bebida. 

Los cafés de fines de semana también se tomaban de forma super moderna,  estaba el blanco y negro, el irlandés y el escocés, no me acuerdo de la diferencia entre ellos pero sé que estos dos últimos llevaban güisqui, estaban muy ricos pero con un par de ellos te agarrabas un chispazo en coma tres.

Pero lo más asqueroso a la vista de cualquier ser capaz de caminar por sí solo sin cagarse encima era el "cerebrito", un hoy inimaginable engendro de copa compuesto por vodka, lima, Baileys y granadina, algo parecido a los botes esos con formol y un bicho raro flotando en su interior que se exponen en los museos de los acuarios. 

La madre que me parió, qué tiempos, qué cosas... tengo que probar el Aperol ese.


03 octubre 2026

Camarero!



Esa gente que hace venir a la camarera desde la otra punta de la terraza para pedirle y sin favor un vaso de agua.  Gente como ésta me hace pensar y esto es así hasta el punto de llegar a  dudar de ciertos valores sobre la igualdad entre las personas, el derecho a la vida  y la protección de algún que otro constitucionalmente amparado, por no decir que directa e inmediatamente le cruzaba la cara con un sopapo retro impulsado hasta los 180º que los dientes le iban a hacer la ola..

Casos así se evitarían con formación desde pronta edad, bastaría como que todos los chavales llegados a cierta edad trabajaran como camareros algún verano de su vida y así, en vez de tocarse los cojones durante dos meses,  recibirán clases de exigencia de respeto al trabajo, visión, trato y manejo sin ganas de estúpidos y muertos de hambre, nula educación y absoluta carencia de todo, aprenderían echando leches y lo dice uno que fue fraile antes que cura, aunque me saliera del seminario y no llegara a diácono.

La hostelería es una facultad de psicología vital, tres meses de experiencia y te gradúas para siempre en detección de gilipollas, estúpidos y mal educados a los que ves llegar antes de entrar hasta el punto de acertar lo que te va a pedir. 

También está el que levanta la mano y sentado en la terraza te chistea para que le mires, el que te tutea sin conocerte de nada desde la supuesta superioridad que como cliente se asigna, el que te pide tres cafés a cada cual más enrevesado, un cortado manchado con sacarina y leche sin lactosa, un descafeinado en vaso, de máquina con leche sin espuma y muy caliente  y un café con leche en taza pequeña largo de café y con muy poca leche y desnatada. Son momentos en los que echas de menos el napalm y más, cuando tras serviles, la tonta peripuesta acompañante se queja de que la leche está fría.

Eso es ser camarero, una profesión que marca y distingue sin margen de error retrasados mentales, mal educados, hijos de puta y gente que no debería compartir espacio con la humanidad. 




01 octubre 2026

El día a día.



Hace un par de días en la terraza de la cafetería frente al colegio donde estudian mis nietas. A cuenta del perro que le acompañaba me fijé en ella. El animal era un precioso Golden Retriever que caminaba muy lentamente, muy mayor al que su mirada marcaba la edad, quince años. El animal tampoco veía muy bien, se acercó a mi mesa y no pude menos que acariciarle.

Ella acomodó su silla de ruedas a la mesa de al lado, a mi izquierda, y yo le ayudé retirando la silla de mi mesa que le impedía hacerlo. Su silla es eléctrica y la manejaba con la mano izquierda agarrando cómo podía una especie de pequeña palanca de mando, como las de las videoconsolas. No le resultaba nada fácil pues tiene la mano casi cerrada por sus propios dedos, vueltos hacia los adentros de la palma.

Al poco se acercaron a ella dos chicos jóvenes con los que tras los saludos iniciales charlaba sobre elegir FP o Bachillerato, me hizo pensar que quizás pudiera haberse dedicado a la enseñanza. El perro, tumbado en el suelo, la miraba, lo hacía continuamente.

Se fueron los chicos. Ya le sirvieron el café en la mesa, abrir el sobre del azúcar se presentaba cuando menos difícil, yo no sabía qué hacer, quizás involuntariamente podría dejarla en evidencia pero no pude evitarlo, estaba al lado. Le ofrecí mi ayuda, Me respondió con una sonrisa que me iluminó. Nada más, así que lo hice.

Llegó un amigo suyo, un señor de edad parecida y se sienta con ella, charlan y ella más que hablar escucha con interés mientras sonríe, lo hace continuamente.

A los diez minutos más o menos se van juntos, el perro amarrado a la silla lo hace muy lentamente y en eso que llega Jose, un vecino del barrio al que pregunto si la conoce y me dice que si, se llama Mercedes, no tiene más de 45 años y padece ELA.

Yo estaba preocupado esa mañana porque no me acababan de devolver un dinero que me habían cobrado de forma indebida al comprar por Internet unos billetes de avión y eso, después, hizo que me sintiera mal, quizás hasta un poco ruín aunque pensándolo bien, ruín por rutinario es el día a día de quien no valora lo que tiene hasta que lo pierde,pero la vida es así.

No sé qué pensará Mercedes, yo, avergonzado, no pienso pensar.

31 agosto 2026

Modales


A mi, esta normalizada falta de educación o lo que antes llamábamos "modales" me sigue llamando la atención por no decir que me cuesta digerir, cosas de facha me imagino, si a eso le sumas que me ducho y cambio de calzoncillos a diario, pues lo clavo.

Será por mi edad seguramente pero es que me llama la atención la gente que  no se descubre la cabeza al entrar a un local cubierto y no te cuento si es un restaurante y no se quita la gorra ni para comer, los que no ceden el asiento en el autobús a una persona mayor, mujer embarazada o con dificultades de movilidad, los que no ceden el paso en la puerta para entrar o salir de algún lugar, los que caminan por el interior de las aceras cuando llueve no reservando esa posibilidad de mojarse menos a mujeres y/o personas mayores, los que miran para otro lado, cogen el móvil y se hacen el tonto por no saludar, los que no piden las cosas por favor ni dan las gracias al ser atendidos, los que silban o llaman por chchch a los camareros, los que no reconocen haberse equivocado y nunca piden disculpas por ello.

Los impuntuales, aquellos que se piensan que vale más su tiempo que el de los demás, los que no escuchan e interrumpen por sistema, los que hablan con un megáfono en la garganta, los que mastican con la boca abierta, los que no guardan la distancia y no te cuento si encima les huele la boca, los que se quedan mirando libidinosamente a las mujeres y eso...

Total, que no estaría de más volver a aquellos terribles tiempos del franquismo, la dictadura, falta de libertades y bla bla bla los que en los colegios nos enseñaban aquellos principios de educación que desde niños considerábamos normas y reglas de convivencia, lo que por entonces se llamaba "modales".


22 agosto 2026

Fumando espero.



He fumado más que una monja con retraso de la regla, entre los 15 y hasta los 50 caía más de una cajetilla diaria hasta que me pilló una bruja de esas que curan las adicciones, quien tras dos sesiones tocándome el dedo gordo del pie y la coronilla alternativamente me borro del tabaco. Y funcionó, manda cojones pero funcionó. Así de simple y hasta hoy.

Quizás por ello, por solidaridad y compañerismo me jode el tema. Ayer me senté en una terraza descubierta a ver pasar la vida tomando un café y una señora que estaba sentada como a unos cinco o seis metros de distancia me preguntó que si me molestaba que fumara, evidentemente le dije que en absoluto, tampoco era cuestión de decirle que me encanta oler el humo del cigarrillo a mi alrededor, pues bien, tras darme las gracias me comentó que es que hay veces que tiene que ponerse de pie y alejarse un par de metros para poder hacerlo.

Me hizo pensar y ver que hoy en día con respecto a los fumadores todo molesta, se les mira mal, se les arrincona como apestados y en cuatro días no van a poderlo hacerlo en ningún lugar público, en ese tema nos la cogemos con papel de fumar, como si no se tuviera derecho a elegir libremente lo que hacer con sus alveolos. 

Molestan, así de simple. Ser fumador hoy en día no está bien visto y se puede considerar adicción de riesgo porque en cualquier momento y lugar te salta el  gilipollas ofendidito que quiere hacerse notar, suena a persecución ideológica, selectiva y no causal. El monóxido de carbono del tráfico y los viajes de Falconeti el Mentiroso nos la suda, lo dañino es el humo del fumador a 6 metros de ti.

Lo de vivir y dejar vivir ya estaba en el manual de instrucciones cuando nacimos y el sentido común tiene intermitentes para algo, adelantar y ceder el paso, hoy a nadie se le ocurriría echar el humo en la cara de nadie y menos cerca de los niños. Hemos pasado de fumar en las habitaciones de hospital, medios de transporte y aulas de clase a fusilar con la mirada a quien aspira y suelta humo de cigarrillo.

Hoy, Sara Montiel no tendría huevos para cantar el "Fumando espero",  ni de coña, podría ser hasta delictivo, invadir Ceuta se puede que no pasa nada pero hacer apología del fumeteo..., ¡los cojones!.

O nos pasamos o no llegamos, se nos está yendo la olla.

15 agosto 2026

Amargados por el mundo.


Hoy en "Amargados por el mundo" nos visita.... el exclusivo del achaletado primero B, un casi recién llegado ser vivo al que todo le molesta, de muy poca empatía y nula relación social que elude los saludos de cortesía, evita la mirada y una de dos, o es un poco falto o está a falta muchos, pero que muchos kilómetros de rodaje.

Pues eso, que desde que llegó le ha dado por tocarnos el escroto. Debe ser el cambio climático que inevitablemente genera ortopédicos sociales quizás por la sequía y la consiguiente falta de riego educacional, 

El susodicho entero empezó quejándose de los vehículos que aparcaban bajo su ventana, bueno, venga va, vamos a pintárselo con frianjitas amarillas para que no le moleste nada, da igual. El tiempo nos ha demostrado que no teníamos que haberlo hecho.

Al poco se le ocurrió la ingeniosa idea de poder instalar una barbacoa en su patio, con dos cojones y un bastón,  qué bonito!! no sé cómo no se le ocurrió nunca a Doña Josefa en los cuarenta años de residencia en ese mismo piso..., seguro que su intención no era otra que deleitarnos la pituitaria e impregnar nuestras cortinas con los sabrosos e inconfundibles aromas de los criollos, choricillos y demás viandas a la parrilla. Y gratis por supuesto!!! pero, con todo el dolor de corazón nos atrevimos a decirle que no, pero no por nosotros, ¡¡¡Dios nos libre!!! jamás osaríamos negarle nada, pero sólo porque los más mayores de nuestra Comunidad pueden padecen problemas de hipercolesterolemia, triglicéridos y demás problemas asociados al exceso de lípidos en sangre y aunque sólo fuera por el afecto que les tenemos tras los cuarenta años de común convivencia... como que les hemos cogido cariño y eso.

Seguimos, luego vino la campaña ecológica anti-tabaco y se dedicó a recoger colillas (dice que de su patio) y exponerlas cual Guggenheim de portaluco en saquitos transparentes cuidadosamente pegados al cristal del cuadro del tablón de anuncios del portal, una cerdada expositiva acompañadas de pseudo educadoras notas que evidentemente, raudo y veloz éste humilde pagainfantas que la presente dicta retiraba en pro de la dignidad e imagen de la Comunidad.

Tras la exhaustiva práctica de gestiones encaminadas al esclarecimiento de tan deleznables hechos se ha podido determinar la existencia y presencia de únicamente dos fumadores en las plantas altas de la edificación que presuntamente pudieran ser autores de los hechos investigados. Ya los tenemos!!! Sólo falta obtener el ADN de dichas colillas para el cotejo posterior.

No ha acabado la cosa, tiempo después se le ocurrió subir y presentarse en la casa este sumiso y temeroso redactor para recriminarnos que le estaban cayendo en su patio gotitas de agua dimanantes del tubo de evacuación de la terraza donde a mi mujer no se le había podido ocurrir otra cosa que regar dos geranios, por cierto, sin una puta flor y más feos  que un frigorífico por detrás. De aquí tengo que confesar que salió patinando rueda dado que tanta tontería pues como que había dejado de hacerme gracia y por eso fue cariñosamente mandado aunque quizás no de de las mejores formas... a tomar por el orto.

Que no, que nooooo, que no hemos acabado. Hace unos días, y con la excusa de que no nos había encontrado en casa, argumento totalmente falaz puesto que mi mujer no había salido en todo el día, nos dejó una larga notita manuscrita pegada con celofán de los chinos en el interruptor del timbre de la puerta , oooootra con el erre que erre del puto tubito de desagüe de marras, con su ilegalidad y no sé que polladas más... ni puto caso le hice, no sé lo que decía ni me interesa porque fue directamente a la basura bajo el sostén justificativo de que yo paso de notitas y chorradas, hablo cara a cara y no pierdo tiempo en patochadas de un rarito vecino por asocial, de hecho., con esta parrafada ya he invertido demasiado en él.

Es la ardua labor de un jubilado que después de cuarenta años rozándome con lo peor de la sociedad pues como que me ha salido lija en la piel para aguantar cosas, coses y cosos de éstos, éstes y éstas, lo que viene a ser, no tener el chichi para faralaes.

03 agosto 2026

Un viaje interminable



En la parte de adelante estaba el "maletero" y en su interior la rueda de repuesto que prácticamente se comía su capacidad así que mi padre la sacaba para colocarla después en la parte superior de la baca, sobre las maletas.

Aquellas maletas eran de material digamos que "raro", con trinchas de cuero con hebilla y esquinas forradas de latón, el relleno del maletero modo tetris y amarre de las maletas era todo una ceremonia en la que mi padre lanzaba la cuerda por encima tres o cuatro veces de un costado a otro del coche y mi madre la aguantaba hasta que él las anudaba.

Salíamos de casa muy pronto, prontísimo y entre el madrugón y la emoción del viaje yo no pegaba ojo. En un Seat 600 viajamos mis padres, mi hermana, cualquiera de mis tíos y yo, y entre los pies iba la bolsa con unas  fiambreras metálicas cuyas tapas eran los platos, unos de color azul y otros verdes que se cerraban con unas trabillas de presión. También nos acompañaba un palo que había fabricado mi padre para levantar y aguantar el capó cuando se calentaba en exceso el motor. 

Aquello era toda una aventura. De San Sebastián a mi pueblo en un 600, sin autovías y con abanicos como único método para mitigar el sofoco. El viaje interminable.

El coche era una auténtica horterada, amarillo con detalles negros, matrícula de Vitoria y sin letra, los cristales de los ocupantes de adelante se subían y bajaban por manivela pero los de atrás nada, esos tenían una pestaña que permitía una ligera abertura pero por su parte posterior, vamos que no entraba ni gota de aire. 

Los asientos eran de skay color marrón, con muchas roturas de desgaste en su superficie que nos lijaban las piernas. La primera parada siempre en el Monumento al Pastor, en la provincia de Burgos, donde cuando menos llevábamos cuatro horas de viaje después de atravesar doscientos mil pueblos y ochocientos puertos, primera estacada a las fiambreras, bocadillo de tortilla de patata o filete empanado, a elegir pero los dos ni de coña que no nos llega.

Había que atravesar Madrid para luego coger la carretera de Extremadura, no sé ni cómo no nos dio nunca un golpe de calor, hoy todavía lo sudo en el recuerdo, aquello era un puchero con ruedas y pasábamos más calor que un cura en Agosto. Llegábamos al pueblo a última hora de la tarde, casi de noche después de unas 14 o 15 horas de viaje y en la puerta de casa mi abuela esperando, sentada sobre el taburete de corcho y vete a saber desde cuando, riendo de alegría sin parar mientras por sus ojos brotaban lágrimas de emoción.

Hoy lo he recordado viendo en televisión una noticia sobre los viajes y las vacaciones de verano y comparando sin querer, evidentemente, nada que ver, aquello era otra historia, era una aventura agotadora y sudorosa pero muy entrañable, tanto que de aquellos viajes hay escenas que quedan agazapadas en la memoria para siempre, escondidas entre el sabor de los momentos felices.

Aquello sí que era un viaje, un viaje interminable.


10 junio 2026

Qué hay de nuevo amigos?

Uploaded Image 

Vamos a ver, a ver cómo lo digo para no ofender. El otro día, entre el papa y la sólo militante socialista "Leire", me tope con un concierto en el Bernabéu entre los que cantaba un tal "Bad Bani". No tenía ni idea de quién era ese cantante con nombre de conejo de dibujos animados, luego me interesé y parece ser que es un famosísimo y distinguido cantante. Me quedé ojiplático. 

Vamos a ver, después de compararlo con el "cortuco" Titín Bustamante, mi paisana Soraya Arnelas o cualquiera de los que antes o después actuaron, es con mucha diferencia el peor cantante que he visto jamás en mi vida, ni Paquirrín que ya es decir le iguala con un micrófono en la mano, no me extraña que también sea compositor, nadie con gusto musical escribiría tanta mierda. Cómo será que ni siquiera se distingue si canta en castellano porque no se le entiende una palabra, es acojonante no ya escucharlo si no verlo porque coge el micro por la espuma y literalmente se lo mete en la boca. Acojonante.

Su sorprendente fama me recuerda al mito del Quijote de Miguel de Cervantes, todo el mundo lo alaba, el día del Libro se hacen solemnes lecturas por etapas pero no hay ser humano "normal" que haya podido terminar ese infumable e interminable tocho. Pues lo mismo, muy bueno hasta que le oyes. Menuda mierda.

Que no me den a elegir que me quedo con el conejo, vamos, sin duda alguna.


29 abril 2026

Txibatos.



A mí el fútbol como me la trae un poquito bastante al pairo, simplemente tengo simpatía por el Madrid porque me caen como el culo los catalanistas independentistas y por el Racing que es el equipo de aquí, pero hasta ahí, no soy forofo y lo único de lo que disfruto con el fútbol es por joder a mi culerdo amigo Luis el Cojo y por supuesto, ni loco pagaría por ver el fútbol ni pollas en vinagre. Netflix y va que jode.

Un día de éstos, mientras curiosamente por no tener nada mejor que hacer veía a ratos un partido de fútbol por Internet y por supuesto "pirateao", me llamó la atención un anuncio de la Liga de Fútbol en el que muy dignos y legalistas ellos, muy defensores de los derechos de autor y siempre en pro de la supervivencia del fútbol y no sé qué más mierdas, pedían a los aficionados que denuncien el pirateo y difusión sin pagar el impuesto revolucionario de los partidos por parte de los  bares y restaurantes, premiando la hazaña de cada chivatazo con cincuenta pavos. Así, con dos cojones y un campano. Y se quedan tan tranquilos.

Muy curioso lo del Tebas ese, un gallo que como Presidente de la Liga de Fútbol Profesional y por ende gracias a los aficionados a las botas de tacos cobra 3,32 millones al año, muy curioso que pida chivatazos para delatar y hundir en la miseria al pobre hombre que para reunir clientes que consuman en su negocio durante las dos horas que dura un partido ose a difundir fútbol sin abonar entre los 280 y 300 pavos que cuesta la broma por establecimiento al mes, es acojonante.

No tienen bastante con el expolio a impuestos que sufren los autónomos que ya por el simple hecho de tener televisión en el local tienen que pagar un canon a la SGAE del acólito personaje del pollo frito, con las 14 horas al día que tiene que meter el dueño de un bar para simplemente poder sobrevivir si no que encima, tienen que sufrir las amenazas de un elemento como "el Tebas" que cobra más de tres millones de euros al año a cuenta de los mansos de la pelotita que le pagan.

Que te den por el orto Tebas, a ti y a tus chivatos de mierda.