Es casi imposible, milagroso diría yo el poder realizar con éxito alguna gestión con el servicio telefónico de atención al cliente. Lo cuento, Estos días están siendo bastante ajetreados en cuanto a trámites sucesorios obligados que en un principio podrían considerarse como de sencilla resolución pero nada más lejos de la realidad. En absoluto.
Las gestiones con Organismos Oficiales son rápidas e incluso cómodas si las realizas a través de Internet en caso de tener Certificado Electrónico. En un pis pas lo tienes todo pero con las compañías de suministro eléctrico, Gas, Agua o Internet..., ¡flipa Sancho! ya puedes armarte de paciencia, aguante y tranquilidad pero es que de eso, llegas a un momento en que las pierdes todas por completo.
Por querer hacer las cosas bien llevo media la tarde al teléfono intentando cambiar la domiciliación y titularidad de algunos servicios y recibos, es impresionante. Para empezar te recibe una máquina que te pide que marques en el teclado el DNI del titular, pues vale- Luego te salta un rollo de tres pares de cojones sobre los datos personales, la confidencialidad y el sursum corda para inmediatamente después plantarte una musiquilla insoportable y advertirte de que para variar, todos sus operadores están ocupados y que tienes delante no sé cuántos con un tiempo de espera variable cada 5 minutos, así me he tirado 27 minutos de espera. Lo juro por los testículos de mi yerno.
Cuando por fin consigues que alguien se ponga al otro lado, cuando felizmente puedes hablar con un ser humano... mi gozo en un pozo, por mucho que afine la trompetilla no les entiendo una puta palabra, que sí, que vale, que hablan español pero yo no les entiendo una mierda, igual es que estoy como una tapia pero no me entero de nada. Son todos sudamericanos y deben coger el la línea mascando chicle, hojas de cocaína o chupando flags de naranja. ¡Que desesperación.!
Que vale que eso podría solucionarse con un poco de voluntad pero que cojones, el desinterés que muestra el Yeremi Jesús éste es evidente, se la suda lo que le digo, él tiene su rollo aprendido y lo demás se la bufa por tiempos... Hasta ahí ha llegado mi paciencia, casi cuarenta minutos después opto por decirle que como no le veo interés ni ganas de solucionarme nada que llevaré los suministros de luz y gas a otra compañía y punto, pues sólo le ha faltado decirme que haga lo que me salga de los huevos antes de desearme que tenga buena tarde. Que se la bufa vamos...
Vale, al final he mandado un correo al servicio de atención al cliente dando cuenta del Yeremi Jesús y relatando todo lo vivido y si en un par de días no acceden a lo solicitado, que sólo se trata de cambiar la titularidad de los servicios a nombre de mi madre, pues me iré con la música a otra parte pero lo malo es que ésto no ha hecho más que comenzar...
Mañana más, si sobrevivo a otro. Desesperante es poco.









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