Hasta los mismísimos webos de las elecciones generales, el pesoe, el pepé, Perro Sánchez y su puta madre. Menudo un coñazo que nos espera durante más de mes y medio, esto va a ser insufrible. Que les den. A otra cosa mariposa.
Ayer vi a una persona tomando una cosa rara en vaso como aperitivo que luego supe que se llama "Aperol", un líquido de un color rojizo/anaranjado parecido al del biter kas. Ni idea de a lo que sabe pero me ha hecho recordar lo que tomábamos en los primeros años de los 80, poco tiempo antes de ingresar este cura en el Seminario.
Cuánto han cambiado las cosas..., por entonces en Santander había una pila de discotecas, el BB2, Jesma, 700, la Belle Epoque, el Caracol, el Pistón y seguro que alguna más que no recuerdo de la calle Panamá. Luego estaban los "pafs" "La Foca", "Cuadros", "La copa de oro" etc.., a lo que voy es al alterne de fin de semana en esos antros, algo de lo más imaginativo y hoy inexplicable, me río yo del Aperol ese, seguro que aquellos brebajes no se consumen hoy en día, normal.
Había un combinado sin alcohol de granadina con Kas de naranja, creo que se llamaba "Indio", también se tomaba el "Macumba", "Lugumba" o algo así" que venía a ser batido de chocolate con coñac, luego estaban los cubatas de toda la vida y los más recios tomaban Fundador, Veterano o Soberano con Coca Cola, un auténtico matarratas. Por cierto la cerveza se tomaba en vaso de tubo o a morro.
También había algo tan extraño y hortera como el "semáforo", una bebida rara de cojones de tres colores que llevaba granadina, licor 43 y menta, la "Vaca Verde", una copa de balón con leche de toda y menta, vomitivo.
El bizarro "Sol y sombra" era exclusivo para solterones. También se tomaba el "Submarino" que era un chupito de güisqui sumergido en una jarra de cerveza, si, no pregunten, con vaso y todo. El "Colajet" rara mezcla de coñac, lima y Coca Cola, el "Coscorrón" un chupito que llevaba tequila y sueps de limón que tras golpearlo en la mesa se tragaba de un buche, todavía hoy no sé a qué venía aquella hostia sobre el mostrador...
También se tomaba el San Francisco, una bebida de muchos colores a la que se le echaba de todo menos alcohol, el Cuacua, licor 43 con cuantró, también había unos que se llamaban "orgasmo" ni idea de lo que llevaba, el "Torombolo" que era vodka y zumo de piña, el "destornillador" y el "Mosco", un licor con más alcohol que Melendi de madrugada. Cualquier cosa que se mezclara con algo era susceptible de ser bebida.
Los cafés de fines de semana también se tomaban de forma super moderna, estaba el blanco y negro, el irlandés y el escocés, no me acuerdo de la diferencia entre ellos pero sé que estos dos últimos llevaban güisqui, estaban muy ricos pero con un par de ellos te agarrabas un chispazo en coma tres.
Pero lo más asqueroso a la vista de cualquier ser capaz de caminar por sí solo sin cagarse encima era el "cerebrito", un hoy inimaginable engendro de copa compuesto por vodka, lima, Baileys y granadina, algo parecido a los botes esos con formol y un bicho raro flotando en su interior que se exponen en los museos de los acuarios.
La madre que me parió, qué tiempos, qué cosas... tengo que probar el Aperol ese.















